Pocos entienden y llegan a vivir lo que es realmente estar enamorado por el simple hecho de que todos lo titulan así a un cariño superficial. Dicen "estoy enamorado" pero... ¿Cuánto bancaste? ¿Cuánto pudiste correr tu felicidad por la de la persona que "amas"? ¿Cuánto cediste? Son pocas las personas que pueden ceder, ceder el bien propio por el de un segundo. La verdadera tolerancia se descubre después de haber sufrido muchísimo y aún así seguir eligiendo a la misma persona, más allá de las diferencias. Seguir eligiendo a esa misma persona que nos hace llorar, que nos hace reír. Esa que nos puede hacer sentir de la peor o mejor manera.¿Cuántos son los que siguen poniendo en el lugar especial a ese alguien después de conocer todos sus defectos? ¿Quién realmente valora lo que tiene enfrente? Si hoy en día a la gran mayoría les es más fácil dejarlo que esforzarse por mejorarlo. Sí hoy falta la constancia y es más "cómodo" darse por vencido que seguir adelante peleando por lo que se quiere. Pero ahi está el punto ¿Qué concepción se tiene del termino "querer"? Bien se sabe que si ese querer se asimila a un capricho: se quiere, se tiene y se deja, o se agarra de a ratos. En cambio, si se quiere de verdad: se quiere, se lucha, se llora y se ríe, se experimentan mil sensaciones y no existe tan facilmente el "rendirse" y cuando sucede es porque uno sabe que hay algo que ya no está en nuestras manos, que uno puso todo, no se quedó con nada, y que si no funcionó al menos uno se la jugo, de verdad.
¿Cuántos son los que saben jugarsela? ¿Cuántos se animan a poner fichas, a dejar todo a pesar del miedo al resultado? Son pocos los que hacen algo más que hablar. Son pocos los que de verdad arriesgaron y que hoy pueden decir yo estuve enamorado.
by Florencia Mallo
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